RSS

Garapenen bloga

Salir del euro no equivale a dejar Europa, pero requiere otro proyecto europeo con mayor presencia de lo local

Las crisis suelen coincidir con los momentos de reflexión acerca de los cambios que se precisan para mejorar nuestra situación. En este sentido, la reflexión acerca del proyecto europeo parece obligada. Y salir del euro no equivale, en mi opinión, a dejar Europa. Pero sí que requiere pensar en un proyecto europeo mucho más basado en la gente y en los territorios en los cuales vivimos, fortaleciendo las estructuras institucionales, sociales y políticas que deben gestionar nuestro desarrollo.

Esto no es sólo una cuestión que se alcance con la “recuperación del crecimiento económico”. Y para ello necesitamos algo más de intervención pública, a fin de regular el funcionamiento regido por los intereses especulativos de los mercados. Por ello no nos sirve un Banco Central Europeo sólo ocupado del control de la inflación. Precisamos instituciones capaces de conducir el desarrollo y de asegurar la creación de empleo y la cohesión social y territorial.

Existe un discurso simplista que razona únicamente como si existiera una uniformidad estructural explicativa de los procesos socioeconómicos, negando de ese modo la singularidad o especificidad de las diferencias nacionales o territoriales. Este discurso simplista acerca de la uniformidad es utilizado frecuentemente, tal como señala José Arocena en su libro “El desarrollo local: un desafío contemporáneo” (2001), por dirigentes con pocas ideas. Sin embargo, en el análisis del desarrollo no es posible suponer la existencia de uniformidad. Los procesos de desarrollo no se despliegan de manera homogénea, sino que existen diferentes ámbitos nacionales y territoriales (al interior de los Estados), los cuales son expresión de factores históricos, culturales, sociales y políticos distintos. Los territorios tienen huellas de su pasado y no son espacios neutros o abstractos como los contempla la mentalidad macroeconómica y los indicadores estadísticos agregados. Por el contrario, los territorios expresan la historia de sus gentes, sus formas de vida, sus aspiraciones y sus convicciones.

Esta afirmación de la existencia de lo local niega la uniformidad proclamada (o aceptada) por los/las dirigentes que defienden una única interpretación global del desarrollo en Europa. En realidad, esta manera de pensar desde las diferencias existentes en el seno de la Unión Europea supone una relectura de la noción misma de desarrollo, que se aparta de la creencia en una única racionalidad universal de la modernización y en lugar de esta racionalidad única se propone una compleja articulación de especificidades, en la cual el ser humano se enfrenta al reto de administrar las diferencias aceptando la diversidad.

Pero defender el desarrollo local (o territorial) no supone defender un desarrollo “localista”, ya que se requiere gestionar las diferencias dentro de un contexto de fuerzas y actores distintos y con propuestas e intenciones diferenciadas. Las iniciativas locales o territoriales requieren también propuestas flexibles desde las instancias de gobierno estatal y supranacional, respetando las diferencias.

Sólo una gestión del desarrollo realizada desde los diferentes ámbitos territoriales o nacionales puede garantizar la participación efectiva de la ciudadanía como sujeto activo de la política de desarrollo. La participación no es la simple información desde las instancias centrales a los actores territoriales. Es la decisión protagonizada y consensuada por los actores locales, desde abajo, esto es, desde su propio contexto. Sólo ello puede asegurar el mejor conocimiento de las diferentes realidades y, por consiguiente, la óptima eficacia técnica. Igualmente, esta profundización de la democracia participativa -reclamada por la ciudadanía- puede hacer posible un mayor compromiso social con el diseño y aplicación de las políticas, asegurando al mismo tiempo la adecuada priorización o jerarquización de las necesidades sociales y el seguimiento y control de los proyectos de inversión.

Por ello es tan poco inteligente cuestionar la descentralización y la delegación de funciones y competencias a los niveles territoriales de la administración pública. No es la vuelta al centralismo lo que se requiere, sino una mayor capacitación de los responsables públicos para la gestión de las diferencias, es decir, exigir una preparación adecuada a los equipos encargados de la gobernanza colectiva desde los diferentes niveles territoriales. Esta no es una tarea para aficionados. Requiere un conocimiento apropiado por parte de equipos profesionales preparados y con una clara vocación de responsabilidad pública.

Por otra parte, es necesario no confundir la lógica genérica de la acumulación capitalista basada en el funcionamiento de las grandes empresas y los intereses del sector financiero internacional (los “mercados”), de la compleja realidad empresarial en la que coexisten diferentes lógicas concretas de funcionamiento por parte de las distintas fracciones del capital, esto es, las microempresas, pequeñas y medianas empresas, cooperativas de producción, etc., en sus respectivos ámbitos territoriales.

No hay pues explicaciones absolutas o genéricas basadas en racionalidades de carácter global, sino que todo depende de la acción de los agentes socioeconómicos territoriales. En otras palabras, no hay una predeterminación establecida en el funcionamiento de las economías, sino que éste responde a las estrategias elaboradas por los actores. Por ello es tan importante insistir en la creación o en el fortalecimiento del capital social desde cada territorio.

Francisco Alburquerque – Especialista en Desarrollo Económico Local.

Egin iruzkinak | Hacer Comentarios

Iruzkin bat idazteko, formulario hau bete eta "Bidali" botoia sakatu baino ez duzu egin behar. Iruzkin guztiak gure zuzendari-taldeak neurtzen ditu, beraz, baliteke zure iruzkinak zenbait ordu ematea argitaratzen.

Para escribir un comentario, solo tienes que rellenar el siguiente formulario y pulsa el botón "Enviar »". Todos los comentarios son moderados por nuestro equipo de editores, por lo que es posible que tu comentario tarde algunas horas en hacerse público.

Ikur gorriarekin markaturiko eremuak bete beharrekoak dira
Es necesario cumplimentar los campos marcados con el símbolo rojo